La Geofísica aplicada en Sevilla comprende un conjunto de técnicas de prospección indirecta del subsuelo que permiten caracterizar el terreno sin necesidad de realizar excavaciones masivas. Estos métodos se basan en la medición de propiedades físicas como la resistividad eléctrica, la velocidad de propagación de ondas sísmicas o la permitividad dieléctrica, y resultan fundamentales para reducir la incertidumbre geotécnica en un entorno urbano con una compleja historia sedimentaria. En una ciudad como Sevilla, donde el subsuelo está dominado por los depósitos aluviales del río Guadalquivir y sus terrazas, conocer la distribución de limos, arenas y gravas es crítico para garantizar la seguridad de las cimentaciones y anticipar problemas como asientos diferenciales o la presencia de paleocauces.
La geología local sevillana está marcada por la cuenca neógeno-cuaternaria del Guadalquivir, caracterizada por una potente secuencia de margas azules del Mioceno sobre las que se disponen materiales aluviales y fluvio-marinos recientes. Esta configuración genera contrastes geofísicos notables, pero también desafíos: las arcillas y limos de alta plasticidad pueden enmascarar capas competentes, mientras que la elevada conductividad del terreno en zonas con aguas salobres obliga a ajustar los parámetros de adquisición. Por ello, técnicas como la resistividad eléctrica mediante sondeo vertical (SEV) son especialmente útiles para discriminar la profundidad del sustrato margoso competente bajo los sedimentos blandos, un dato clave para el diseño de cimentaciones profundas.
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La normativa de referencia en el país que rige estos trabajos es el Código Técnico de la Edificación (CTE), en particular el Documento Básico SE-C sobre Seguridad Estructural y Cimientos, que establece la obligatoriedad de realizar un reconocimiento geotécnico del terreno. El CTE remite a la norma UNE-EN 1997-2 (Eurocódigo 7) para la planificación de investigaciones geotécnicas, donde se contempla expresamente el uso de métodos geofísicos como complemento a los sondeos mecánicos. A nivel regional, la normativa urbanística del PGOU de Sevilla exige estudios geotécnicos específicos para la concesión de licencias en zonas de especial protección o con antecedentes de inundabilidad, lo que impulsa la demanda de técnicas no invasivas como la tomografía sísmica de refracción y reflexión para evaluar la rigidez del terreno y su velocidad de onda de corte (Vs).
Los proyectos que típicamente requieren estudios geofísicos en Sevilla abarcan desde la edificación de viviendas unifamiliares y bloques de pisos en barrios en expansión como Sevilla Este, hasta grandes obras de infraestructura como la ampliación de la red de Metro o la construcción de tanques de tormentas para la gestión de avenidas. En el ámbito de la rehabilitación de edificios históricos en el casco antiguo, la resistividad eléctrica permite localizar estructuras enterradas y evaluar el grado de humedad en muros sin afectar al patrimonio. Asimismo, los estudios geotécnicos para plantas solares y parques eólicos en la periferia metropolitana se apoyan en la tomografía sísmica para calcular la ripabilidad del terreno y el módulo de deformación, parámetros esenciales para el diseño de accesos y plataformas.
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Consultas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre un estudio geotécnico convencional y un estudio geofísico en Sevilla?
Un estudio geotécnico convencional se basa en sondeos y penetrómetros que proporcionan datos puntuales del terreno. La geofísica complementa esta información ofreciendo una imagen continua del subsuelo entre sondeos, lo que permite detectar anomalías ocultas como paleocauces del Guadalquivir o variaciones laterales de facies que un reconocimiento puntual podría pasar por alto en entornos aluviales complejos.
¿Es obligatorio realizar una prospección geofísica para solicitar una licencia de obra en Sevilla?
No es obligatoria de forma explícita en todos los casos, pero el CTE exige un reconocimiento geotécnico adecuado a la complejidad del terreno. En zonas con alta variabilidad sedimentaria o en grandes proyectos, la geofísica se convierte en la única forma práctica de cumplir con el alcance mínimo exigido por la norma UNE-EN 1997-2 sin multiplicar excesivamente el número de sondeos mecánicos.
¿Qué método geofísico es más adecuado para detectar el nivel freático en las obras de Sevilla?
La resistividad eléctrica, en su modalidad de Sondeo Vertical Eléctrico (SEV) o mediante tomografía de resistividad (ERT), es el método más eficaz para detectar el nivel freático. El agua salobre o dulce presenta un fuerte contraste de resistividad respecto a los limos y arenas del aluvial del Guadalquivir, permitiendo mapear con precisión la profundidad de saturación y su variación estacional.
¿Se pueden realizar estudios geofísicos en el casco histórico de Sevilla sin dañar el patrimonio?
Sí, precisamente la principal ventaja de los métodos geofísicos como la tomografía sísmica o la resistividad es su carácter no destructivo. Solo requieren la colocación superficial de sensores o electrodos sobre el pavimento, sin necesidad de perforar. Esto los convierte en la herramienta ideal para investigar el subsuelo en zonas BIC o en entornos arqueológicos sensibles como el centro histórico sevillano.